BMW presenta la nueva S 1000 RR

Con la máxima de disponer en su gama de ‘la mejor moto de serie del mercado para entrar en un circuito’, BMW tenía que crear una máquina realmente competitiva y precisa. Un producto que pudiera hacer frente a las auténticas dominadoras japonesas del segmento de las mil. El resultado se llama S 1000 RR

La llegada al mercado de esta nueva BMW S 1000 RR ha roto un poco los esquemas en uno de los segmentos en el que más tecnología e innovación incorporan año tras año las marcas. Y es que estas denominadas mil ofrecen siempre lo mejor para arañar segundos al cronómetro en circuito cerrado. Potencias sublimes, una estabilidad de órdago, rapidez de movimientos, precisión absoluta y velocidades estratosféricas. Todo ello amenizado con un diseño ciertamente rompedor y unos componentes y equipamiento de lo más vanguardista.

Ficha técnica

MECÁNICA
Motor: Tetracilíndrico línea. 4T
Refrigeración: Líquida
Alimentación: Inyección electrónica
Cilindrada: 999 cc
Potencia máx: 193 CV a 13.000 rpm


DIMENSIONES:

Altura del asiento: 820 mm
Distancia entre ejes: 1.432 mm
Depósito: 17,5 litros
Peso: 204 kg
PRECIO: 15.990 €

La moto muniquesa ha llegado a esta batalla sin cuartel en un momento convulso en el seno del mercado motociclista, pero ha sido tal la repercusión y el buen hacer de la marca, que han tomado – prácticamente-la delantera a todas las monturas que había hasta el momento.

La BMW S 1000 RR es de esas motos en las que uno se fija casi sin querer. Los ojos se estampan en su vigoroso y transgresor aspecto deportivo. Una imagen de lo más radical que engloba perfectamente la esencia y filosofía deportiva con la que han experimentado los ingenieros de la firma alemana. Pero no por ser más bonita que el resto se han olvidado de realizar una carrocería bien envolvente y un lomo de lo más estrecho y cómodo.

Parece mentira que una moto de este calibre pueda ser tan cómoda y que el piloto se sienta bien desde el primer momento que se sube a ella. Gracias a esta estudiada ergonomía, a la esbeltez de su innovador propulsor y al reducido centro de gravedad, la conducción es tarea muy fácil para cualquiera. Los movimientos son muy rápidos pero efectivos, demostrando una gran estabilidad en cualquier tipo de radio de giro, a la vez que se puede calibrar muy bien por dónde realizaremos la curva o la corrección pertinente sin despeinarnos demasiado. Esta virtuosa neutralidad que demuestra la parte ciclo es uno de sus puntos más destacados, ya que además es muy fácil e intuitiva en el momento de entrar en curva y no abre la trazada a no ser que se lo indiquemos.

Efectivo y absoluto

El chasis, además, ofrece el punto justo de rigidez para ser efectivo y rápido con unos componentes que trabajan a la perfección para mejorar, aún más si cabe, su comportamiento. Yesque las suspensiones merecen una nota altísima (sobre todo el amortiguador trasero Sachs) y los frenos son realmente competitivos y no tienen nada que envidiar a los que se montan en algunas competiciones deportivas.

Si la parte ciclo de la BMW S 1000 RR responde con una efectividad máxima, el motor no es menos. Este propulsor tetracilíndrico tiene una fuerza inusitada, pero a la vez optimiza muy bien esta soberbia potencia para administrarla con total efectividad a la rueda. La longitud del basculante y la electrónica se encargan de que el piloto pueda abrir gas sin ninguna reticencia – incluso cuando está fuertemente inclinado-en todos los modos de conducción (Rain, Sport o Race) menos en el denominado Slick, que está reservado para tareas competitivas dentro de circuito cerrado.

Sube rápida y linealmente de vueltas y explota con un tremendo empuje a partir de las 7.000 rpm, exacerbando su punto más radical, pero sin comprometer el control que ejerce el piloto sobre la moto. Además, el cambio semiautomático está muy bien calibrado y ofrece una precisión excelente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *