Citroen C3 2010 y DS3 en el Salon de Frankfurt

Dos de los modelos que mas expectarivas generan por su próximo lanzamiento al mercado son los Citroën C3 2010 y el más que concept DS3.
A continuación explotamos la presentación de ambos modelos en el Salón de Frankfurt.

Citroën C3 2010

Ya desde el primer vistazo en el Salón, el C3 llama la atención por su poco habitual empaque exterior. Sigue siendo uno de esos urbanos «chic», pero ya no parece tan femenino. Me resulta particularmente acertada la integración de los pilotos traseros, así como una gran boca que posiblemente desmerecería en otros modelos. Por decirlo de forma sencilla, da la impresión de coche bien hecho.

Estas buenas sensaciones también se transmiten de puertas para dentro. Y potenciadas. Buenos ajustes y materiales de buen tacto dan forma a un habitáculo agradable y que transmite calidad. La parte superior del salpicadero está fabricada en espuma, y el resto, aunque plástico duro, tiene un tacto solido. La pieza decorativa central da la impresión de ser algo ligera, pero mientras no te dé por golpearla con los nudillos como si estuvieras buscando falsos fondos, dudamos que puedas encontrarle mayores pegas. El habitáculo disfruta además de una notable luminosidad interior, gracias a su prolongado parabrisas delantero (1.350 mm de largo).

Enfocado a un uso eminentemente urbano, el C3 2010 dispondrá de una lista de motores de reducida cilindrada, partiendo de un 1,1 Euro V (su disponibilidad ira por mercados) y terminando en un picantón VTi de 120 CV. Tienes más información sobre la gama en esta noticia; ahora, te dejamos con las fotos.

Citroën DS3

Cuando Citroën anunció que resucitaría la denominación DS con una gama completa de nuevos vehículos, no esperábamos que la primera piedra en la construcción de esta submarca fuera a ponerla un vehículo de las características del DS3. Tras ver las primeras fotos oficiales nos hicimos pronto a la idea, sin embargo, y es que ya iba siendo hora de que alguien le apretara las tuercas al MINI. ¿Dónde está el problema, entonces? Pues en que la diferenciación con el C3, supuestamente menos lujoso, no es todo lo pronunciada que debería.

Justo después de cerrar las puertas del C3 me dirigí en dirección al área dedicada por Citroën al hermano adinerado de su nuevo polivalente, y ahí mismo comenzaron los problemas. Porque si en renders ambos modelos son muy parecidos, en persona las similitudes parecen multiplicarse. Y es que ya pueden ocultar el pilar C y modificar los pilotos traseros; ni estos detalles ni todo el cromo del mundo podrían ocultar que C3 y DS3 son hermanos de sangre. Los mismos faros delanteros, el mismo capó, y casi la misma parrilla.

Sí, ya sé que en la noticia dedicada al nuevo C3 he elogiado la calidad del conjunto, pero es que creo que un modelo supuestamente de lujo se merece algo más que llantas exclusivas y techos texturados. Una de las grandes virtudes del MINI es que no comparte su estilo con ningún modelo «inferior», lo que ayuda a construir una identidad perfectamente definida. Esto no es posible con el DS3. Si Citroën ha querido resucitar el nombre DS como una nueva línea de productos personalizables, no hay fallo por ninguna parte. Si realmente quiere evocar la memoria de la déesse original, con este primer modelo se han salido totalmente fuera de la diana. A pesar de ello, creo que hay un buen número de consumidores interesados en un modelo con un toque de exclusividad pero aburridos de tanto MINI, así que tal vez esté pecando de tremendista. No sería la primera vez.

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