Dakar 2010, la fiesta en El Nihuil

Tal como había sucedido ayer, los mendocinos volvieron a demostrar que el Dakar les sienta bien. Después de la masiva concurrencia en la etapa del jueves (San Juan-San Rafael), los locales aprovecharon la largada de la prueba especial de velocidad número 13, la penúltima de la edición 2010, para despedirse de los pilotos y llevarse más recuerdos del paso del rally más exigente del mundo.

Dakar 2010, la fiesta en El Nihuil

El menú de hoy para los pilotos era complejo: tras 76 kilómetros de enlace desde el autódromo de San Rafael, debían enfrentar un tramo cronometrado de 368 Km, de los cuales 40 eran atravesando las famosas dunas grises de El Nihuil. Luego, 281 Km de camino por ruta hasta la ciudad de Santa Rosa, donde se instaló el último vivac de este Dakar 2010.

Dakar 2010, la fiesta en El Nihuil

Con el embalse de fondo, los pilotos de la categoría motos se acomodaron en fila a metros del reloj de salida. Ahí estuvo en primer lugar y muy concentrado David Fretigne, quien tenía la difícil misión de tener que abrir la ruta. El francés con el número 12 acomodó su máquina ante el cronómetro a las 6.59, un minuto antes de la hora indicada. A las 7, con el Sol apenas salido y en el comienzo de un día sin nubes, salió disparado, devorando kilómetros, desapareciendo tras su estela de polvo.

En el lugar, una multitud acompañó la salida de la prueba especial. El ambiente fue tranquilo, muy diferente de la locura vivida ayer en el cierre del tramo de velocidad en Nueva California (en las afueras de Mendoza capital). Todos prolijamente acomodados a la izquierda del paso de los pilotos, detrás de las líneas amarillas, sentados en reposeras, arriba de camiones, casas rodantes. Tomando mate o disfrutando de un buen café en una mañana algo fresca.

Dakar 2010, la fiesta en El Nihuil

Tras la partida de las motos y cuatris, llegó el turno de los autos y camiones. A las 9.12 puso primera el «Matador» Carlos Sainz, otro con el trabajo de tener que abrir la etapa tras haber ganado ayer. Detrás salió su principal rival y compañero de equipo, el qatarí Nasser Al-Attiyan, a un ritmo espectacular. Pocos minutos después fue el turno del local Orlando Terranova, quien se llevó los aplausos más fuertes y el aliento de la gente al pasar con su Mitsubishi blanco, apuntando a terminar el Dakar lo más arriba posible.

El paso de los autos generó un poco de desorden en el público, ya que por la dirección del viento la gente se llenaba de polvo y entonces, de a poco, cruzando la pista entre auto y auto, se fueron pasando al otro lado, a pesar de los intentos policiales por detenerlos. La mala noticia de la mañana fue el accidente que sufrió un espectador, que fue impactado por una moto. Según las primeras informaciones, había resultado con fracturas en una pierna y en la cadera y era atendido en un hospital en San Rafael.

Mención especial para los camiones y sus tripulaciones, que siguen siendo de los más celebrados por el público a donde vayan. Abundan los pedidos para hacer sonar las bocinas, y cuando esto sucede llegan los aplausos y las sonrisas como respuesta. Los instantes antes de la largada son aprovechados a pleno para sacarse fotos con las «bestias» de fondo y estrechar la mano de algún piloto o navegante.

Dakar 2010, la fiesta en El Nihuil

Mañana, será el gran día: el cierre de la competencia. Aunque pueda parecer que las cosas están definidas en la lucha por el título en las cuatro categorías, habrá que estar atentos: se trata de una etapa con 200 kilómetros de especial sobre caminos en su mayoría polvorientos y muy rápidos, con poca navegación, difíciles para los líderes y complicadísimos para los pilotos de motos y cuatriciclos que sean alcanzados por los autos y camiones de punta. El final a todo festejo será en la bonaerense Bolívar. Será el fin de la aventura y una multitud estará esperando por ellos.
Fuente: Clarin.com

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